Buenas noches!
Os contaré lo que hicieron BusyK i Edmond mientras un servidor estaba en casa haciendo informes de laboratorio, es decir, trabajar un poco, verbo que no suele aparecer mucho por casa.
Compraron 5 litros de rubia -cerveza- y los subieron a casa. Empezamos a beber y se fueron a buscar esas 3 chicas con las que yo hablé y quedé el dia de la fiesta-caos. Llamaron a su puerta y, evidentemente, la pobre chica que abrió la puerta se quedó a cuadros -¿quién coño son estos dos tipos? se pregunto, seguramente- ya que Edmond les preguntós si se acordában de un chico con el que habían hablado mientras estaba borracho -aquí un servidor- y con el cual habían quedado para desayunar hacía 4 días -como podéis comprender, yo no me presenté a ese desayuno, porqué en el momento de levantarme no sabía qué pintaba en mi móbil una alarma a las 11 de la mañana con un el número de un piso que no conocía.- Esa chica les respondió con un “entrad y preguntádselo a mi novio”. Edmond, que había entrado en la nebulosa de la soltería hacía un poco más de 24 horas, entró y habló con él. Recibió una mirada asesina, pero como él es así de chulo y de paso-de-todo estubo un rato hablando con él. Cuando volvieron a casa me contaron que las 3 pobres chicas no eran agradables a la vista, así que ahora ya no confían en mi transformación cuando voy borracho, el Fofen!! En teoría tengo buena vista -metafóricamente, porqué voy ciego, literalmente- cuando estoy transformado, pero esta vez les fallé. Primer intento fallido.
Al cabo de beber un poco más, en casa, les piqué para que fueran al piso de una compañera de universidad que sospechamos que va detrás de BusyK, aunque tenga novio. Ya sabéis, en este lado de la vida, la soltería, no importa las conexiones que tenga la otra persona. Además, sabíamos que esta chica vive con una extrangera que sale de fiesta día sí y día tambien, así que les dije que probaran suerte y fueran a ver que tal estaba la señorita. Cuando volvieron, me comentaron que las chicas de ese piso no valían para nada. Para nada más que alimentarlos, cabrones, que se comieron no se cuántos gofres y demás cosas y yo muriéndome de asco en casa. No pensaron en mí y no me trajeron nada! Eso sí, llevaron consigo una caja llena de bikinis -de york y queso- que se habían encontrado EN EL CONTAINER de abajo!! Cojí uno, lo abrí y casi se me come el bicho que había dentro. Casi podían andar solos de lo podridos que estában!! Segundo intento fallido.
Despues de beber un ratito más -ya se estában terminando las rubias, cerveza- Edmond decidió probar suerte e intentar vender los bikinis mutantes a los vecinos. Evidentement, volvieron con toda la caja igual que estaba. Os la muestro en la foto.
Así que nada, yo seguía con mis informes y ellos decidieron irse a casa de las vecinas a fumar hierba. Final de la noche para mí que me fui a dormir, que ya tocaba. Tercer intento fallido. Otra vez será. ;)
Buenas noches!
Fofo! (: